Las razones del “Estado democrático”

+ Anular la elección habría sentado un grave precedente: TEPJF

+ Los argumentos del consejero presidente de INE, Roberto Cardiel

+ La Costa chica de Oaxaca queda bajo control del Ejército mexicano

Abundio Núñez

LEJOS de contribuir al afianzamiento de la verdadera democracia, donde se acata lo que dice la mayoría, la elección del 7 de junio pasado para nombrar 11 diputados al Congreso de la Unión demostró, por lo menos en el caso de Oaxaca, que el máximo tribunal electoral del país tuvo que superar las argucias de los poderes fácticos para sostener el “Estado democrático”, por encima de sus principios y encomienda.

Carlos Sarabia Camacho - Dip Federal Electo PRI-2Está claro que antes y durante la jornada electoral federal pasada los detentadores de los poderes fácticos se aplicaron a fondo para sacar el mejor provecho para sí y los suyos, aunque al final les haya resultado contraproducente porque avivó otros recursos de ese “Estado democrático”.

Los políticos y dueños del dinero contrataron los servicios del sector “mercenario” de la poderosa Sección 22 de la CNTE y de sus secuaces, como el Frente Popular Revolucionario (FPR), para secuestrar, robar e incendiar urnas y ahuyentar a los electores de los sitios de concentración.

El objetivo era claro: en medio de la timidez del Gobierno estatal por aplicar la ley, hacer perder a los candidatos adversos a sus intereses para que ganaran sus seguidores.

Y como fieles mapaches, todos se dedicaron a lo suyo, detrás de la fuerza bruta del Magisterio y del FPR, que declararon “boicot electoral” y estropearon el ritmo de la votación en los once Distritos electorales de la entidad.

Así, se dieron casos de total impunidad, que quedarán para ser juzgados por la historia, como en el segundo Distrito con cabecera en Teotitlán de Flores Magón, donde triunfó el candidato del PRI, Álvaro Rafael Rubio, con la instalación de apenas el 32 por ciento de las casillas.

Otro hecho documentado, con videograbación de por medio, es el del onceavo Distrito con sede en Pinotepa Nacional, donde el priista Carlos Sarabia Camacho, ex capitán del Ejército nacional y ex guardia del ex presidente panista Vicente Fox Quezada, ganó con apenas el 30 por ciento de la votación emitida.

En el mismo camino estuvo el séptimo Distrito de Juchitán de Zaragoza, donde también ganó la aspirante del PRI, Yarith Tannos, a pesar de que los funcionarios del INE no pudieron computar el 30.8 por ciento de las casillas instaladas porque fueron hurtadas o quemadas por los maestros democráticos de la Sección 22.

Y tras el “estudio” y “análisis” de un total de 47 impugnaciones en siete de los once Distritos electorales interpuestas por la mayoría de los partidos políticos, la Sala Regional Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) confirmó el domingo 2 de agosto de 2015 el triunfo de los siete candidatos del PRI y cuatro del PRD, como lo había declarado con anticipación el Instituto Nacional Electoral (INE).

Todos los magistrados de la Sala Xalapa dieron sus argumentos para justificar su razón de “Estado democrático”, pese a que la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (Legipe) establece como causa de nulidad de la elección la no instalación del 20 por ciento de las casillas electorales en cualquier distrito.

Adín Antonio de León Gálvez, presidente de la Sala Xalapa del TEPJF, arguyó que la totalidad de las casillas no instaladas no constituyeron el 20 por ciento establecido por la ley.

Reprobó los hechos violentos ocurridos durante la jornada electoral, pero advirtió que “declarar la nulidad de la elección sentaría un grave precedente porque cualquier actor que calcule un número de casillas que no se instalen, podría pedir la anulación de una elección en el futuro” (sic).

Sostuvo que a pesar de las circunstancias adversas por el “boicot” de la Sección 22 del SNTE y las organizaciones sociales afines, “hubo una participación ciudadana del  56.33 por ciento, superior a la media de votación en el Estado de Oaxaca”.

Explicó que la nulidad se hubiera dado en caso de “omisión e irregularidades de los actores de una elección, que son los partidos, ciudadanos y el INE, pero en este caso se trató de actores externos cuyas amenazas fueron públicas”.

Por su parte, el magistrado Juan Manuel Sánchez Macías reforzó que ellos “no pueden permitir que cualquier actor (la Sección 22 de la CNTE) violente el Estado democrático en que vivimos” (otra vez sic).

De la impugnación en el Distrito XI de Pinotepa Nacional –el caso más escandaloso de robo y destrucción de urnas a la vista de los mismos funcionarios de casilla–, los magistrados de la Sala Regional Xalapa determinaron que “los quejosos no acreditaron que la violencia presentada impactara en los resultados de la votación” y, por tanto, dejaron firme el triunfo del priista ex capitán Sarabia Camacho.

Sobre los pasos de los “maestros democráticos”, el TEPJF también antepuso la razón de “Estado democrático” para avalar unos resultados electorales a todas luces antidemocráticos, donde se impuso la fuerza minoritaria de los grupos fácticos por encima de la mayoría del pueblo oaxaqueño.

Por eso, a partir de septiembre tendremos representantes populares que llegan al usufructo del poder público con una mínima votación, que no es la expresión de las mayorías, como lo dictan las leyes y las Constituciones federal y estatal.

En Oaxaca, como en el resto de la República, se impuso el “Estado democrático”.

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LUEGO DE las resoluciones de la Sala Regional Xalapa del TEPJF, emitidas domingo 2 de agosto de 2015 para dejar sin efecto las impugnaciones al proceso electoral federal del 7 de junio pasado, también salió a dar su justificación el consejero presidente del INE en Oaxaca, Roberto Heycher Cardiel Soto.

Para defender su trabajo o para quedar bien con sus jefes, el funcionario electoral afirmó que “la resolución de la Sala Xalapa confirma la constitucionalidad de las elecciones en Oaxaca”. No había necesidad de decirlo, pero en fin.

Afirmó que la Sala Xalapa hizo un “gran esfuerzo” y “con profesionalismo cumplió su alta responsabilidad” al concluir que “los actos violentos no deben impedir el ejercicio de los derechos ciudadanos, por lo que lo útil no debe ser viciado por lo inútil”.

El Presidente del Consejo Local del INE insistió en que la máxima autoridad electoral jurisdiccional “reconoció, confió y respaldó el trabajo y la valentía de la ciudadanía oaxaqueña, así como de quienes fungieron como funcionarios de casilla y también como votantes…”.

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ENTRE LAS razones del “Estado democrático” que se mencionan para tener que dejarle la diputación del Distrito XI al ex capitán Carlos Sarabia Camacho, pese al “operativo” de robo de urnas encabezada por su hermano y otros familiares el 7 de junio pasado, está precisamente eso: el ser miembro del Ejército mexicano.

Dicen que se trató de un acuerdo al más alto nivel, en el que intervinieron los jefes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para pedir a las autoridades correspondientes que esa zona de la Costa chica oaxaqueña quede en manos político-militares, a fin de “combatir” al crimen organizado y al narcotráfico en los límites con la Costa grande de Guerrero, y de paso mantener bajo control a la Sección 22 del SNTE.

Y sí, a la petición y a la estrategia accedieron los “altos mandos” del país, por lo que a partir de ahora buena parte de la Costa oaxaqueña va a estar bajo vigilancia y custodia permanente del Ejército.

Twitter: @abundionunez

Correo-e: abunez@live.com.mx

 

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