OAXACA, OAX., mayo 15.- Hoy es un día muy especial para usted y para todos nosotros. El Día del Maestro —y de la Maestra, habría que enmendar— es una de las fechas más representativas del calendario cívico de México. La nación conmemora así a uno de sus pilares fundamentales, agente indispensable de su perpetuación y símbolo por excelencia de sus más altas aspiraciones. Lo interesante del onomástico es que no sólo celebra una profesión, un gremio, una tradición, sino que coloca en su centro conmemorativo a una persona viva, una persona de carne y hueso, una persona con nombre y apellido: la maestra, el maestro. Es decir, usted. Por lo tanto es a usted, de manera personal, a quien dirijo mi más respetuosa y enfática felicitación el día de hoy.