Director: Abundio Núñez Sánchez
 Oaxaca de Juárez, Oax. Viernes, 31 Oct 2014

Tras 4 años de plantón en el Palacio de Gobierno, los triquis tocan retirada

Ángeles Pereda y Jesús Santiago / e-oaxaca.mx

OAXACA, OAX., septiembre 13.- Mujeres y hombres triquis desplazados de San Juan Copala realizaron la mañana de este viernes la retirada de su plantón que habían mantenido desde hace cuatro años bajo los portales del Palacio de Gobierno, luego de que ayer jueves, cerca de las 22:00 horas, se firmara el acuerdo para el retorno a sus comunidades de origen.

Lorena Merino Martínez, representante de los triquis, dio a conocer que el acuerdo con el Gobierno fue que durante dos meses serán ubicados en un inmueble en la ciudad de Oaxaca, y posteriormente les prometieron que construirán 105 casas en Santiago Juxtlahuaca para que vivan dignamente, así como becas de estudio para los niños de los afectados, de acuerdo con el nivel educativo que cursen.

"Fueron cuatro años en condiciones deplorables, miseria, hambre, olvido e intemperie, por eso decidimos mejorar la vida de nuestros niños, mujeres y ancianos", señaló la líder de los triquis.

Lorena Merino expresó que los desplazados de San Juan Copala han resistido y defendido los intereses legítimos del grupo hasta el último momento, poniendo en riesgo sus vidas, integridad física y libertad ante diversas amenazas.

En ese sentido, sostuvo que su movimiento no se vendió a diferencia del otro grupo encabezado por Reyna Martínez Flores y Braulio Hernández, quienes recibieron grandes cantidades de dinero para guardar silencio, a pesar de ello, dichas personas también se contemplan en el acuerdo pactado con la actual administración.

"Resistimos a pesar de que el gobierno del Estado a través de la Defensoría de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) nos ofreció 120 mil pesos", dijo, e informó que el acuerdo tiene vigencia antes del 2014, es decir, aun cuando se retiren, podrían regresar en caso de no cumplirse con lo establecido en el documento, mismo que fue firmado por las partes involucradas.

Con miradas de sorpresa por parte de quienes transitaban por el Zócalo, los triquis empacaron sus cosas, quitaron mantas que pedían justicia y fueron llevados en diversos camiones a su nuevo hogar, asimismo, empleados del ayuntamiento comenzaron con los trabajos de limpieza, mientras que la Policía Estatal colocó vallas metálicas para evitar el ingreso de otros grupos, con el objetivo de no permitir que se afecten los festejos patrios.