Director: Abundio Núñez Sánchez
 Oaxaca de Juárez, Oax. Jueves, 30 Oct 2014

Mecanismos sociales en la construcción de preferencias electorales

Josafat López Cruz

A casi un mes de iniciar formalmente las campañas presidenciales para renovar el ejecutivo federal, el Congreso de la Unión (diputados y senadores) y en algunos estados donde habrá elecciones coincidentes se nombrarán gobernador, diputados de los congresos locales y concejales de los ayuntamientos.

Durante este tiempo de búsqueda de votos, ha surgido un debate fuerte entorno si las encuestas y televisoras determinan o determinarán las preferencias de los votantes en nuestro país para las elecciones del próximo 1° de julio y en qué grado serán determinantes.

En un Meta – Estudio opinión que realizó el matemático Luis Mochán, descubrió que influyen en los encuestados en un 50% por ciento. Es decir las encuestas a medida que son inducidas conlleva a un efecto agregado de manipulabilidad o influenciabilidad, dice el físico que cada vez que a un individuo se le induce a percibir que el porcentaje de aceptación de cierta afirmación aumenta en, digamos 2% la probabilidad de que dicho individuo se manifieste de acuerdo, aumenta en aproximadamente 1% de manipulabilidad que es cercano a 1/2.

Peor aún –dice- si cerramos con un “esperando que los resultados de esta encuesta le permitan a usted elegir democráticamente al candidato que usted considere idóneo, quedo de usted”.

Este lunes 23 de abril se publico una encuesta levantada por Covarrubias en sdpnoticias, no son pocas las casas encuestadoras que juegan a la montaña rusa con algunos candidatos; mientras a uno de ellos lo mantienen en la cúspide como si nada pasara.

Hay que recordar que en 2010 ocurría algo similar para nombrar gobernador en Oaxaca, donde daban al contrincante de Gabino Cue una amplia ventaja, misma que se diluyo al final o lo que ocurrió en noviembre último en Michoacán donde previo a las elecciones daban por sentado el triunfo de la hermana de Felipe Calderón, situación que no ocurrió.

Hay quienes prematuramente ya están dando por sentado el voto útil o inútil, como ocurrió en 2000 con Vicente Fox al atraer votos de Cuauhtémoc Cárdenas o en 2006 de Madrazo a AMLO y Calderón, cuando se inducen las encuestas y los medios ponderan sus “resultados” buscan generar una desmoralización del oponente para que sus seguidores cambien su voto.

Las encuestas como una herramienta matemática fundamental que se consolido para tomar pulsos, fotos o espejos que muestran las preferencias de una sociedad, hoy se está utilizando como estrategia de campaña y al igual que la televisión están perdiendo aceleradamente su credibilidad.

Una encuesta bien hecha, honesta y realizada sobre una muestra representativa, que considere, tamaño de la localidad, religión, edad, sexo, nivel educativo, nivel de vida, ocupación, clases sociales o nivel de pobreza; etc. Además de presentar detalladamente su metodología, puede mantener su prestigio, credibilidad y confianza, pero no.

Las estrategias que están empleando es mostrar a los encuestados resultados antes de darle la oportunidad de participar. El objetivo, construir estados mentales que permitan acciones de agregados o masas críticas en pro de algo, sin importar si estas son falsas.

Los mecanismos sociales a decir de los estudiosos de las ciencias sociales y políticas permiten despejar e interpretar causalmente las acciones humanas. Analizando los atributos que generan las acciones (creencias, deseos y preferencias). Mirar las creencias individuales que están generando la tv y las encuestas a los electores o, aquellas que ya se encuentran allí desde antaño, tales como “todos los partidos son lo mismo” o el para qué votar “si ya sabemos quién va ganar”, tiene efectos al resultado global.

El filósofo noruego Jon Elster sostiene que cuando la influencia de los deseos sobre las creencias lleva a los individuos a aspirar solo aquello que creen que pueden conseguir (preferencias adaptativas), esto aplica para el voto útil, por quién es más racional votar y que el mismo será reflejado. Otros, hacen lo contrario y ajustan sus preferencias cuando esto no es alcanzable, pero que se mantienen leales aunque su candidato no triunfe. Hay otro tipo de preferencias -dice el pensador- que llevan a la gente a creer únicamente a aquello que creen es el caso.

La formación de preferencias adaptativas o contraadaptativas, al cambio de preferencias a través del aprendizaje se observan en caso como el de empresarios–AMLO y el precompromiso lo hallamos en el voto duro y de las organizaciones afines a un candidato, el autoengaño en las encuestas (JVM y EPN) y las creencias contradictorias son mecanismos intrasubjetivos o cambios autoinducidos.

Sin duda hay otros mecanismos que estructuran la toma de decisiones y que estos influirán en los indecisos que a estas alturas no tienen definido votar por alguno de los candidatos o incluso de anular su voto.

También que las preferencias siempre son cambiantes y puede que otros hechos puedan definir su voto o cambiar radicalmente sus preferencias, como ocurrió en 1994 con el levantamiento del EZLN, la muerte de Ruiz Massieu y luego de Colosio, o ejemplos fuertes como el 14 de marzo de 2004 con actos terroristas en España, que modificaron la elección.

Otro elemento que pone la pausa a los potenciales votantes es la sobreutilización del concepto cambio (desde uno verdadero, uno diferente y otro que simplemente hará cambios), los cuatro candidatos a la presidencia exponen que siendo presidente cambiará el país.

El cambio, la transformación, una revolución, efectivamente conllevan cambios en los ámbitos económico, político, social, cultural y demás, sin embargo no todo cambio se traduce en desarrollo, bienestar o buen vivir, puede ser regresivo incluso, pero que al sobreutilizar el concepto genera pausa para poder distinguir naturalmente la diferencia entre uno y otro.

Se trata de conceptos que gozan de una existencia objetiva únicamente porque nosotros queremos que así sea y que, en virtud de eso mismo, acaben construyendo el universo de la realidad cultural y social de nuestro país.

Hay factores multifactoriales que determinan las preferencias, desde aquellos que no hallan identidad y definición, construyen un sentido de pertenencia con el “ganador” de las encuestas o aquellos que han adquirido conciencia social y se van con aquel que da mayores propuestas para solucionar los problemas del país, a quienes ven con normalidad el sistema actual, pero lo peor de todo que hay mucha gente con pobreza, que están siendo engañadas y manipuladas para incidir en sus preferencias, aún faltan más de dos meses de campaña y desde luego el mismo 1° de julio que ya veremos.