Connect with us

¿Somos suicidas?

Guelaguetza 2019

Todo Tuxtepec se enteró, con horror, el 24 de marzo pasado de la masacre de al menos 12 personas en pleno centro de la ciudad. La respuesta colectiva fue el miedo, la psicosis. 12 muertos en un sólo evento son sin duda una cifra escalofriante.

{mp3 autostart=”true”}miguel_angel_160910{/mp3}

Pero, y el doble de ese número de muertos, es decir, 24, dosificados a lo largo de nueve meses ¿no son el doble de hogares enlutados, con sus respectivos huérfanos, sus viudas o viudos, con heridas que quizá aún no cicatrizan?

Bueno, pues de acuerdo con el conteo llevado por la sección policiaca de un diario regional son ya 24 los suicidios registrados en la región de Tuxtepec en lo que va del año y nadie se alarma, nadie pide detener esa masacre sui géneris porque se supone es libremente escogida, lo cual debería ser una señal de lo grave del problema social que enfrentamos.

Si reflexionamos, la cifra de suicidios registrados en la región equivale a dos matanzas como la perpetrada el 24 de marzo en Tuxtepec o tres como la ocurrida a mediados de agosto en Loma Bonita.

Es decir, que visto en perspectiva, la cifra de suicidios es alarmante porque implica un severo problema de salud pública al cual no se le presta más atención que la momentánea compasión del vecindario y el morbo de los medios por saber y difundir las motivaciones de las y los suicidas.

De parte de las instituciones de salud pública, educativas y de asistencia social no se sabe de políticas públicas reales dedicadas a atender la salud mental de la población.

Y mientras, en abono a este problema la situación económica, que es sin duda uno de los móviles de los suicidas, se empeora con el encarecimiento de la canasta básica y por el desempleo.

Además, del lado de quien se supone debería impulsar el desarrollo económico, social y cultural del país, solo hay un tema importante: el combate al narcotráfico.

Es decir, una política que con sus 38 mil muertos sólo aporta miedo, inseguridad y desesperanza, ingredientes que sin lugar a dudas influyen poderosamente en la decisión de quienes optan por la llamada puerta falsa.

 

Haga clic para comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Más en Miguel Ángel Vásquez