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Morena y el modelo clientelar en la acción política

ISONOMÍA

Mientras el modelo clientelar, basado en la coacción, compra y manipulación del voto se consolida como el modelo de acción política de los partidos políticos tradicionales, el proyecto del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) aparece con una propuesta de gran calado: la escuela de cuadros, cuya potencia pocos parecen advertir.

Y esto es así porque la mayoría de propios y extraños están moldeados en el viejo modelo cultural del cálculo de ventaja personal.

Efectivamente, las prácticas políticas en la izquierda prevalecientes a partir de los años 70, desideologización e individualismo, dieron al traste con el nexo doctrinario de solidaridad colectiva que guiaba claramente la acción de los sectores de izquierda progresista en México y el mundo.

De modo paralelo emergía y se consolidaba rápidamente en nuestro país el modelo de corrupción generalizada que impulsaron los gobiernos neoliberales de la época.

Es el modelo neoliberal encabezado por el ex presidente Carlos Salina de Gortari el que da forma a ese sistema de dominio que impulsa los rezagos y las asimetrías en nuestro país y que tiene en la cúspide la corrupción más atroz.

Ese mismo sistema empuja permanentemente a los sectores más desprotegidos al enajenamiento de las cuestiones públicas, la no vigilancia de los gobernantes, y final y lamentablemente la legitimación del sistema clientelar.

Desde abajo se observa que existe una realidad arriba que supuestamente no puede cambiarse y hasta hay que imitar.

Esa combinación de variables ha sido la base del éxito de los partidos tradicionales; sin embargo, la situación está cambiando rápidamente. La experiencia electoral reciente muestra ya ese tendencial del hartazgo social que se sobrepone a las carretadas de dinero que el sistema vierte en cada campaña electoral.

A pesar del dispendio gubernamental que alcanzó el nivel de lo inaudito, millones de personas en el Estado de México salieron a votar por Morena.

Y conste que en el Estado de México, Morena no dio ni un clavo. Entonces ¿de dónde salió ese volumen de 1 millón 300 mil votos, superior en 800 mil a la votación de 2015?

Es la gente que aguantó vara y resistió el embate de las campañas del miedo, de dispersión, cooptación, coerción y compra de voto.

La gente resistió en contra de toda la maquinaria del estado y de su aparato complejo de medios de comunicación. La trascendencia del sistema de comunicación oral, la red cotidiana del diálogo social mostró su fuerza.

Morena ya es en muchos lugares la primera fuerza política, sin necesidad de comprar o coaccionar el voto. En Oaxaca es altamente posible que así sea en el 2018. No es ingenuidad, el sentimiento de injusticia que prevalece en la mayor parte de la sociedad tiene una gran posibilidad de traducirse en un caudal hegemónico de votación, sin necesidad de acudir al viejo expediente de la compra o coacción del voto.

Están dadas las condiciones para derrotar al modelo clientelar y pragmático. Pero bueno…. el partido tiene que poner de su parte.

El portento sólo será posible si el partido manda las señales que se necesitan: para empezar, prácticas políticas que demuestren vocación real de servicio a la población y candidatos con mérito democrático.

No habrá éxito si se va con aspirantes de la vieja escuela que suponen que la simulación y la trampa son las bases de la acción política.

 

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