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Los damnificados olvidados o las historias que sí cuentan en el Istmo

SALINA CRUZ, Oaxaca., noviembre 13.- A dos meses del sismo de 8.2 grados que azotó el estado de Oaxaca y principalmente la región del Istmo, y aunque en Salina Cruz no se contabilizaron daños mayores en afectaciones a casas habitación, aún surgen historias como la de Catalina López Rodríguez de 39 años, vecina de la colonia Lomas de Galindo.

Catalina y su familia integrada por su esposo, su suegra de 75 años de edad y sus tres niños – la menor de apenas 25 días de nacida- resultaron afectados; sin embargo su vivienda no ingresó al censo levantado por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano.

“Resultamos afectados pero no entramos en el censo, nuestra casa se cuarteó, pero dijeron que no pasa, porque dicen que a fuerza tienen que ser los muros y no fueron los muros, pero sí las paredes”.

Esta familia integrada por tres adultos y tres niños, tiene un ingreso semanal aproximado de 600 pesos, pues sólo el esposo de Catalina es el que trabaja, y hasta el momento, afirman no haber recibido apoyo del gobierno o de otras dependencias.

“No hemos recibido apoyo de nadie, en está ocasión sería la del gobierno, se oye, se ve porque sale en las noticias de tantas despensas que manda, aquí nada, solo en la colonia Morelos, aquí en la colonia no”.

Catalina estaba embarazada cuando el terremoto sacudió su humilde vivienda, con tristeza y lágrimas en los  ojos recuerda los momentos difíciles que vivieron ella y su familia; fue entonces cuando una de sus vecinas gestionó apoyos a través de una agrupación de payasos quienes le brindaron ayuda proporcionando víveres, pañales, leche, ropa y lo más importante, les brindaron esperanza.

“Me sentí muy agradecida y satisfecha, porque en realidad necesitábamos de las cosas, fueron de gran apoyo para todos, sobre todo para mi niña que acaba de nacer”, Catalina nunca imaginó que la ayuda llegará de parte de estos personajes cuyo trabajo es arrancar sonrisas a la gente.

Entre chistes y pelucas coloridas, apoyaron a los damnificados

La Unión de Payasos del Istmo integrada por alrededor de 150 payasos, fue una de las agrupaciones que se sumaron a ayudar a las personas damnificadas de los sismo,  a través de la entrega de aproximadamente cinco toneladas de alimentos, medicamento, ropa, pañales, alimento para bebé y otros artículos.

La convocatoria lanzada por este grupo de payasos, tuvo eco en varias partes de la república mexicana como Campeche, Tabasco, Coatzacoalcos, Villahermosa y también en el vecino país del norte, Estado Unidos, que enviaron apoyos económicos y en especie.

Esta agrupación recorrió los lugares afectados de la región del istmo como San Mateo del Mar, Colonia Juárez, Huazantlán, Santa María del Mar, Santa María Xadani, Ixtepec, Ixtaltepec, Espinal, Juchitán, Santa María Huamelula, Jalapa del Marquéz, Tapalaná, Santiado Astata, Santa María Mixtequilla, Playa Brasil y Ricón Bamba, hasta dónde llevaron víveres, pero sobre todo, mucha alegría.

Jacinto Aragón Martínez, representante de la Unión de Payasos del Istmo, nunca imaginó que la iniciativa de su agrupación, y sobre todo, que su profesión de payaso que desempeña desde hace 25 años, contribuyera a mejorar la situación en los albergues y comunidades, pero principalmente para la niñez que enfrentaba momentos de miedo y consternación.

“Nos tocó ver un albergue donde los niños andaban muy inquietos con temor, ellos expresaban como se les caía el techo, vieron como sus familiares quedaron atrapados entre los escombros,  esos momentos lo tienen muy presentes”.

Aragón Martínez afirma, que la recompensa para todo el equipo de trabajo que se sumó fue ver las caras de los niños y adultos que rieron a carcajadas y por ese momento se olvidaron de su realidad.

Sin embargo, está iniciativa, fue abrazada por otros payasos de los estados de Campeche, Puebla, Ciudad de México, Veracruz, Chiapas y el país de Guatemala, quienes en el marco del día Internacional del Payaso visitaran el Istmo de Tehuantepec del 4 al 10 de diciembre en la caravana “Una sonrisa por el Istmo”, que recorrerán los municipios que sufrieron daños.

El objetivo de esta caravana es llevar alegría no sólo a los niños, también a los adultos y abuelitos, pues aseguran, que el mayor compromiso es devolver todo lo que ellos –ciudadanía- les han dado.

Ciudadanía se solidariza con la iniciativa

A la iniciativa de estos payasos de ayudar y solidarizarse con las familias damnificadas, también  se sumó la ciudadanía como la señora Gladys Meza Radilla, quién además de aportar víveres y recorrer los diferentes municipio llevando despensas, aportó su casa, la cual sirvió de centro de acopio durante la contingencia.

“Nosotros no sufrimos afectaciones y pensamos en la otra gente, en los niños.  Hay gente que perdió todo y se quedó sin nada, pudimos dar un poquito, pudimos recolectar y llevar ayuda”.

Recuerda como la sala de su casa se convirtió en la bodega y el espacio donde se armaron las despensas, dividieron la ropa y formaron paquetes de pañales y leche.

A Gladys Meza, le queda la satisfacción de haber contribuido en este noble acto “No espero nada, me queda el gusto, y la esperanza de que si nos llegará a pasar algo similar, nos gustaría que nos ayudaran, a veces la gente se siente abandonada”.

El sismo del pasado siete de septiembre fue el más grande que se haya reportado en los últimos 100 años y dejó casi un centenar de muertos.

La magnitud de los daños, originaron el establecimiento de cientos de Centros de Acopio en el país como en el extranjero, de Asociaciones civiles, gubernamentales, fundaciones, iniciativa privada o sociedad civil como esta agrupación de payasos, quienes  con aportaciones económicas o con ayuda en especie, se comprometieron a apoyar a las personas de los estados afectados, a todos ellos, les damos las gracias.

 

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